El sistema de inyección common rail trabaja a presiones de hasta 2.000 bares. Los inyectores y la bomba de alta presión son componentes de precisión que se degradan con el uso. Su mantenimiento preventivo evita averías costosas y recupera el rendimiento original del motor.
El mantenimiento preventivo del sistema de inyección puede evitar averías que cuestan entre 1.500€ y 4.000€. Vale la pena revisarlo antes de que falle.